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martes, 20 de marzo de 2012

Robert Ellis - Graceland (Paul Simon)



















Robert Ellis - Graceland (Paul Simon)
Tuve a Robert Ellis tan cerca que casi me convencí de lo que se tendría que haber desvanecido con los metros de separación. Robert Ellis es un ser mitológico. Mira la foto y dime si no te atrapa. Robert Ellis es como una tela de araña y nosotros somos moscas.

Si no fuese, claro, porque esa metáfora es mucho más fea que la realidad. La realidad no es tan tangible. La realidad es un aura que rodea a Robert Ellis, que hace que su pelo nos fascine y una sonrisa leve lleve una calma ensordecedora a lugares en los que todo se mueve de forma nerviosa. Robert Ellis es un ser celestial.

Y entonces abre la boca y todo ese aire en forma de notas musicales llega a nuestros oídos. ¿Cómo negar la evidencia? Robert Ellis tiene una voz tan bella como su pelo y su mirada nos habían hecho sospechar. Y canta country movido y canciones tristes. Y en cada sonrisa lanza balas de calma y suspiros.

Alguien así no podía hacer nada malo con "Graceland". Ahora que estoy a punto de darle 10 puntos en una votación de lo mejor de los 80 al disco de Paul Simon, tras meses decidiendo, cada vez que entraba el sol por la ventana, ponerlo de fondo para trabajar (error, acabas bailando); que llegue Robert Ellis y atrape la esencia de "Graceland" sin corromperse a él ni corromper a Paul Simon es simplemente algo perfecto. O no. Estoy bajo el influjo de su aura.

*Robert Ellis grabó "Graceland" y dos temas más de Paul Simon en una sesión para el blog Aquarium Drunkard, a quien todos se lo agradecemos. A pesar de llegar directo desde el cielo, Robert Ellis también se ha rendido a placeres terrenales como tener Facebook o una página web.
*Paul Simon tiene, según la humilde opinión de quien te escribe, el mejor disco de los 80.

domingo, 24 de abril de 2011

Ezra Koenig - Papa Hobo (Paul Simon)



















Ezra Koenig - Papa Hobo (Paul Simon)
Que Ezra Koenig de Vampire Weekend haga una versión de Paul Simon es tan bonito como que The Tallest Man on Earth versione a Bob Dylan, una pequeña declaración y una gran admisión:

"Como ya intuías por mi música, soy fan". 

Y ya sabes que a mí son estas versiones las que me maravillan, las que hacen que nuestros ídolos bajen de su pedestal de intocables y se sitúen al lado de los que miramos hacia arriba con admiración.

Mi amor por Vampire Weekend es bastante reciente. Primero tuve que darme cuenta de que no iban a ser unos [insertarnombredegrupodemoda] más, para lo que ayudó bastante encender la radio un día y escuchar algo que podría ser Paul Simon. Mientras me seguía debatiendo entre si sería Paul u otra persona, la canción acabó y el locutor habló. "Vampire Weekend", dijo él. "Oh, vaya", pensé yo.

Pero ni siquiera así, ¿sabes? Escuché Contra y me gustó mucho, pero todavía faltaba algo. Faltaba que llegase Neil Hannon y decidiese hacer un concierto (con Cathy, Romeo, y Jape) tocando todo el primer disco de Vampire Weekend. "Porque es un gran disco", dijo Neil. Y como aplicada fan, decidí darles la oportunidad de verdad. "Si suenan a Paul Simon y a Neil le gustan, no pueden ser malos", pensé.

Unas semanas después, yo también me encuentro en el grupo de admiradores de Vampire Weekend. Entonces me llega la versión de "Papa Hobo" que Ezra Koenig ha hecho para una película y me maravillo. La versión es bonita y fiel, pero ya sabes que la maravilla no está ahí. La maravilla está en girar la cabeza y ver que Ezra está junto a mí mirando hacia arriba. Paul Simon es el que nos está dejando sin cuello.

*Más sobre Ezra Koenig en su Twitter y en la web de Vampire Weekend.
*Más sobre Paul Simon, que acaba de sacar un disco, en su web.

lunes, 10 de mayo de 2010

The Tallest Man on Earth - Graceland (Paul Simon)













 
The Tallest Man on Earth - Graceland (Paul Simon)
They say losing love is like a window in your heart
Everybody sees you're blown apart
Everybody sees the wind blow.

Hasta aquí es todo mérito de Paul Simon y nada de Kristian Matsson (The Tallest Man on Earth), pero entonces le das al play y algo pasa.

Entonces llega la voz de Kristian y nos enseña que no sirve solo para hacer versiones de Bob Dylan. Nos enseña que aunque produzca sonidos igual de, digamos, atípicos, tiene algo que le permite apropiarse de "Graceland" dando una patada a Paul Simon y otra a Bob Dylan. Y en esos escasos cuatro minutos que tardan en volver corriendo y jadeantes a ocupar el lugar que les corresponde en la historia de la música, Kristian dice: "eh, aquí estoy yo también".

Tal vez quieras una explicación. Hace una semana que no estoy por aquí y eso no está bien. Pero espero que me perdones cuando aprecies la belleza escondida detrás de las palabras de "Graceland" y en el sentimiento extra que The Tallest Man on Earth le proporciona.

También quiero que cuando acaben los cuatro minutos, mires a los recién llegados y sudorosos Paul Simon y Bob Dylan a la cara, a los ojillos, a la garganta. Mira sus manos y sus cabecitas. De ahí ha salido mucha más belleza de la que, en principio, va a salir de Kristian Matsson. Olvida a los modernos y aprecia de dónde vienen.

Hay poesía detrás de todo esto.

domingo, 4 de abril de 2010

Jens Lekman - You can call me Al (Paul Simon)















Jens Lekman - You can call me Al (Paul Simon)
Se echa de menos a Paul Simon en la versión de Jens Lekman. Se echa de menos que nuestro cuerpo empiece a moverse sin poder parar, que los pies hagan tap tap en el suelo y los hombros y cabeza se balanceen. Y esa sonrisa que de pronto ilumina (característica intrínseca de las sonrisas) nuestra cara.

Es al menos lo que me está pasando a mí. Llevo unos minutos escuchando "You can call me Al", la original, una y otra vez. Ahora mientras escribo la estoy escuchando y me parece que tecleo al ritmo de la música. Si cambio a Jens me relajo, y eso no se lo perdono. Porque Jens sabe hacer bailar y aquí ha decidido que no. Me enfado un poco.

De pronto llega la emoción casi sin que lo notemos. Se va la felicidad ansiosa que provoca la original, y Jens nos deja la ansiedad, pero rodeada de tristeza. Y estamos a punto de acusarlo de no cantar el estribillo, qué forma de quedarnos sin canción si ya nadie nos pide que seamos su guardaespaldas. Pero al final, y solo al final, se decide. Verso sí, verso no, pero qué importa.

(En YouTube hay varios vídeos de Jens y Erlend Oye cantándola. Es una de las canciones que Erlend baila más emocionado en sus sesiones de dj. Es una canción para bailar).

sábado, 14 de noviembre de 2009

Right Away, Great Captain! - Me and Julio down by the schoolyard (Paul Simon)



Paul Simon parece vivir en la sombra. No es de los nombres más reivindicados, los adolescentes no acuden a él al escucharlo como influencia de sus ídolos. Nadie se acuerda de él y menos de todo lo que ha hecho después de dejar a Garfunkel y decidir que incluso sin ser guapo podría tener éxito.

Y sin embargo, cuando nos acordamos de él, nuestros pies se mueven un poquito y de pronto estamos bailando. Y gente moderna escoge sus canciones y las tocan porque son de esas canciones que uno disfruta cantando.

El ejemplo que te traigo es uno de los menos conocidos. Right Away, Great Captain! es Andy Hull, un tipo tan entrañable que ha decidido que todas las canciones de este proyecto cuenten las peripecias de un marinero del siglo XVII. "Me and Julio down by the schoolyard" no tiene nada que ver con el siglo XVII, pero imagina que el marinero viaja en el tiempo y ve a Paul Simon y luego retrocede un poco y ve a Simon & Garfunkel y decide hacer que Paul Simon suene a Simon & Garfunkel. Algo así.